Niños y ancianos, las pieles más vulnerables al sol. Los rayos del sol aportan vitamina D a nuestro organismo, cuyo principal beneficio es una mayor concentración de calcio, un mineral esencial para los huesos.
Sin embargo, es bien sabido que aplicar protección solar es “obligatorio” en los meses de más calor y no solo cuando vamos a la piscina o a la playa.
Las cremas solares deben formar parte de nuestra rutina diaria pero hay que incidir especialmente en el caso de los niños y de los ancianos.
¿Cómo cuidarlos? Para empezar, hay que hacer todo lo posible para evitar que estén en contacto directo con el sol entre las doce del mediodía y las cuatro de la tarde. ¿Y después? ¿Cómo seguir?
Niños y ancianos, las pieles más vulnerables al sol
Protección solar en niños
Según indica la Academia Americana de la Dermatología (AAD), “tan solo una quemadura con ampollas siendo niño o adolescente duplica el riesgo de sufrir melanoma en la etapa adulta”.
Para evitar males irreversibles, la mejor solución es la de aplicarle fotoprotector a partir de los seis meses y hacerlo con muchísima moderación hasta que cumpla el año. Después hay que continuar con estas cremas hasta que supere la adolescencia. Como en el caso de los adultos, la crema siempre hay que aplicarla una media hora antes de la exposición al sol y repetirla cada dos horas o tras cada baño. Asimismo, hay que hacer especial hincapié en zonas muy delicadas como son el rostro, los pliegues de las orejas, las plantas de los pies o el cuello.
Los solares infantiles están especialmente formulados con ingredientes que no dañan la piel de los más pequeños y les permiten disfrutar jugando bajo el sol. ¡Echa un vistazo a la gran variedad con la que cuenta Salunatur!
Protección solar en la tercera edad
Al igual que los niños, las personas mayores también forman parte de ese grupo de la población muy vulnerable a las altas temperaturas. En este caso, en lo que a partes de cuerpo se refiere, hay que centrarse todavía más en la piel de la cara, los brazos y las manos.
La piel de los adultos no es igual que la de los niños y por eso es imprescindible dar con la crema más adecuada para su piel. El paso de los años hace que vaya perdiendo consistencia y elasticidad, se vuelva frágil y sea más débil para protegerse del sol.
Para ellos, lo mejor es optar por cremas para adultos especiales para pieles sensibles. ¡Elige la crema facial y corporal que más se adecue a las necesidades de tus mayores!
Accesorios esenciales para el día a día
Las siguientes recomendaciones son aplicables a cualquier etapa de la vida pero, esencialmente, hay que incidir su uso en el caso de los niños y los ancianos.
¿Qué otro tipo de accesorios pueden aportar un plus de protección a nuestra piel?
Es importante usar gorras y sombreros para cubrir la piel el rostro y la cabeza y así evitar posibles insolaciones y dolores. Cuanto más ancha sea la visera de este elemento, que además está tan de moda este año, mayor será la protección en la zona que más sobreexposición solar sufre a diario.
La vista es otra parte del cuerpo que no debe ser descuidada de los posibles daños solares. Es decir, esta zona no se puede proteger de otra forma que usando unas gafas de sol. Opta siempre por cuidar a tus seres más queridos con unas gafas de buena calidad y con alto protector UV.
No obstante, ante cualquier duda sobre algún caso concreto muy especial, plantéasela a tu médico o farmacéutico para conseguir la recomendación más adecuada.
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¡Ahora a disfrutar del verano!